Category: Seeds | Semillas — Newsletter (page 2 of 2)

Land | La Tierra ( first in a series | primero en una serie )

– Wendy Rockwell Brouillette

Español abajo.

It is my desire to share an understanding that things could be very different, much better for everyone. It is my belief that our creator has set up the universe to provide for all with utmost simplicity.

I would like to help foster a paradigm shift in thinking about economics. Ignorance is not bliss. I think that understanding what is occurring in our community, country and world is important. We cannot fix all of the problems, but we may find ourselves in situations where we can make a difference. If we do not have a clue as to what that solution is, we are not apt to be effective in implementing real change, even given the chance. Having a clear vision of what could be we are all more able to see the way forward and work to make it a reality. This is why Quakers have schools around the globe. Knowledge brings possibilities.

The changes required to bring about a more just society involve a change in our relationship with the earth, the source of life. Our present practices, laws, and perceptions concerning the earth are the causes of many of our present woes.

Land is our mother; it gave us life; without land there is no life. The land was here before we were and will be here after we are gone. Every living being must have access to land to continue life.

Land in classical economics is defined as everything in the universe except for humans and human made products. This definition includes the air, un-extracted minerals, air waves, the oceans, and of course land. All wealth is made from land.

Land is an essential factor of production. The first humans lived with very few tools for thousands of years, living off of the land. Today we have many tools but they all came from the earth. There is not one tool, of the thousands that we take for granted every day, that did not come from the earth.

I ask myself, if humans could survive for thousands of years with rudimentary tools, why is there today such human deprivation when we have countless tools within reach? Everyone with the least bit of effort should be able to obtain all material comforts.

Land has no cost of production and the supply is limited. In fact, as Mark Twain pointed out, “they ain’t making it no more.” But maybe we have all noticed that in order to get access to land, it takes many hours of labor, maybe even a lifetime of work, to gain access to a small patch of land to live and work on. This value that prevents most people from access to land is a community created value. Where there is no community, there is no demand for land, and land has no sale value. As the community develops, infrastructure is invested on the land, and labor becomes more efficient, resulting in land value increases.

Land is not wealth or capital; it has no cost of production. Land value is a reflection of

community demand, not cost of production. Therefore this value should return to the community who produced it, not into private pockets.

We humans are most healthy when we function within a community, but the present state of things makes this very difficult. Competition prevails over cooperation, albeit the latter is much more satisfying.

Social movements, especially Occupy Wall Street, of the past decade have brought to our vocabulary the term “The 1%”. But they have failed to explain how The 1% got their hands on over half of the world’s wealth and neither have they proposed a solution. Most of their discontent was expressed toward the banks, and rightly so, but what enabled the banks to be in that position in the first place?

I would like to continue with thoughts on the effects of different kinds of taxes on society, why speculation in land drives climate change as well as land grabbing around the world.

———

Es mi deseo compartir la comprensión de que las cosas podrían ser muy diferentes, mucho mejor para todos. Creo que nuestro creador ha creado el universo para proporcionar a todos con la mayor simplicidad.

Me gustaría ayudar a fomentar un cambio de paradigma en el pensamiento sobre economía. La ignorancia no es felicidad. Creo que comprender lo que está ocurriendo en nuestra comunidad, país y mundo es importante. No podemos solucionar todos los problemas, pero nos podemos encontrar en situaciones en las que podemos hacer una diferencia. Si no tenemos idea de cuál es esa solución, no somos capaces de implementar cambios reales, incluso si tenemos la oportunidad. Teniendo una visión clara de lo que podría ser, todos somos más capaces de ver el camino a seguir y trabajar para que sea una realidad. Esta es la razón por la cual los cuáqueros tienen escuelas en todo el mundo. El conocimiento trae posibilidades.

Los cambios necesarios para lograr una sociedad más justa implican un cambio en nuestra relación con la tierra, la fuente de la vida. Nuestras prácticas, leyes y percepciones actuales sobre la tierra son las causas de muchos de nuestros males actuales.

La tierra es nuestra madre; nos dio vida; sin tierra no hay vida. La tierra estaba aquí antes que nosotros y estará aquí después de que nos hayamos ido. Todo ser viviente debe tener acceso a la tierra para continuar la vida.

La tierra en la economía clásica se define como todo en el universo, excepto los humanos y los productos fabricados por humanos. Esta definición incluye el aire, los minerales no extraídos, las ondas de aire, los océanos y, por supuesto, la tierra. Toda la riqueza está hecha de la tierra.

La tierra es un factor esencial de producción. Los primeros humanos vivieron con muy pocas herramientas durante miles de años, viviendo de la tierra. Hoy tenemos muchas herramientas pero todas vinieron de la tierra. No hay una herramienta, de las miles que damos por sentado todos los días, que no vino de la tierra.

Me pregunto, si los humanos pudieran sobrevivir durante miles de años con herramientas rudimentarias, ¿por qué hoy existe tal privación humana cuando tenemos innumerables herramientas a nuestro alcance? Todos con el mínimo esfuerzo deberían poder obtener todas las comodidades materiales.

La tierra no tiene costo de producción y el suministro es limitado. De hecho, como señaló Mark Twain, “no lo están haciendo más”. Pero tal vez todos hemos notado que para tener acceso a la tierra, se requieren muchas horas de trabajo, tal vez incluso una vida de trabajo, para tener acceso a un pequeño pedazo de tierra donde vivir y trabajar. Este valor que impide que la mayoría de las personas accedan a la tierra es un valor creado por la comunidad. Donde no hay comunidad, no hay demanda de tierra, y la tierra no tiene valor de venta. A medida que la comunidad se desarrolla, la

infraestructura se invierte en la tierra, y la mano de obra se vuelve más eficiente, resultando en un aumento del valor de la tierra.

La tierra no es riqueza o capital; no tiene costo de producción. El valor de la tierra es un reflejo de la demanda de la comunidad, no del costo de producción. Por lo tanto, este valor debería regresar a la comunidad que lo produjo, no a los bolsillos privados.

Los humanos somos más saludables cuando trabajamos dentro de una comunidad, pero el estado actual de las cosas hace que esto sea muy difícil. La competencia prevalece sobre la cooperación, aunque esta última es mucho más satisfactoria.

Los movimientos sociales, especialmente Occupy Wall Street, de la última década han traído a nuestro vocabulario el término “El 1%”. Pero no explicaron cómo el 1% logró obtener más de la mitad de la riqueza mundial y tampoco propusiron una solución. La mayoría de su descontento se expresó hacia los bancos, y con razón, pero ¿qué permitió a los bancos estar en esa posición en primer lugar?

Me gustaría continuar con reflexiones sobre los efectos de los diferentes tipos de impuestos en la sociedad, por qué la especulación en la tierra genera males mundiales inclusive el cambio climático, y también la apropiación de tierras alrededor del planeta.

Update: Transforming our Transportation Use for Quaker Meeting

Español abajo.

Those of you who were in meeting just after Nate (when we were cut off from the rest of the world), might remember that our clerk, Tim Lietzke, announced that we had reached our goal of cutting in half the number of internal combustion engines coming to meeting for worship! Unfortunately, that is no longer the case. We are sad to report that we have not made significant progress toward that goal. If you have any ideas for how we can make this shift fun, easy and achievable, we welcome your input!

We continue to track the ratio of attendees to the number of fossil fuel vehicles. We hope that we can report in the next newsletter that the number of attendees per car has gone up!

Tim Curtis, Tim Lietzke, Katy VanDusen and Mike West
——-
Las últimas noticias del comité de transporte:

Los de ustedes quienes estaban en el culto inmediatamente después de Nate (cuando estábamos aislados del resto del mundo) tal vez recuerden que nuestro actuario, Tim Lietzke, anunció que ya habíamos logrado nuestra meta de cortar a la mitad el número de vehículos de combustibles fósiles que llegan al culto. Desafortunadamente, ya no es cierto. Estamos tristes que no hemos hecho progreso a esa meta. Si tiene ideas sobre cómo podemos hacer ese cambio en una manera divertida, fácil y alcanzable, ¡les invitamos compartirlos con nosotros!

Seguimos monitorizando el número de gente asistiendo comparado con el número de vehículos de combustibles fósiles. Esperamos poder reportar en el próximo boletín que el número de personas asistiendo por carro haya subido.

Tim Curtis, Tim Lietzke, Katy VanDusen and Mike West

Newer posts