• Wendy Rockwell

     Español abajo. 

What is good land use?  If someone has to travel long distances consuming not only a lot of time in their lives but also spewing exhaust gases into the atmosphere, is this good land use?  What is standing in the way of providing affordable housing within walking distance of people’s jobs?  If land is held out of use so people must live further and further from their jobs, eating up habitat needed by other living things, is this good land use?   Do we really want everyone to be able to live in proximity to their work?  To be able to afford a house on the salary that can reasonably be earned in any given economy?   

If we want land to be accessible to all, and not to just the first ones who got there and staked their claim, there is an instrument to do just that.

Land is unique.  It cannot be produced or destroyed, merely changed.  Yet we cannot live without it.  Land has no cost of production but secure access to it is essential if we are to be able to make improvements upon it.  There is a very important distinction to be made between land and improvements. 

Land is God given; improvements are a human product.  Present tax structures impose most taxes on human production.  But it is the land value that is community produced.  If this upside down tax structure, in which human effort is taxed and land owners run away with the unearned increment, we would see some very positive changes. 

Taxes on production make everything more expensive. There are many different taxes on production, from holding stock in storage, to transporting it, to marketing it.   This means that not only is your salary reduced but what you can afford to buy with it is reduced.  Economists call this dead weight.  On the other hand a tax on land cannot be passed on to the consumer and therefore does not add to cost.  A land tax also discourages holding on to land with the hope of a better bargain in the future. Speculation in land values is betting on future community development that will provide more benefits to that property such that future buyers are willing to pay more to receive these advantages.  Speculation in land values drives up the price of land, putting it out of reach of most buyers. 

Land is our inheritance, not for a select few but for all to enjoy and benefit from.  The value of land, reflecting the advantages to be received by its possession, is community produced.  If land value is recognized as pertaining to the community and collected and reinvested into the community, land use would dramatically change.  The worker would have greater purchasing power, land would be more accessible, the one percent would have to go to work, and walking to work would be the norm. 


Uso del suelo que permitiría reducir la huella de CO2 para necesidades de transporte

¿Qué es un buen uso de la tierra? Si alguien tiene que viajar largas distancias consumiendo no solo mucho tiempo en sus vidas sino también escupiendo gases de escape a la atmósfera, ¿es este un buen uso de la tierra? ¿Qué obstaculiza el suministro de viviendas asequibles a poca distancia de sus trabajos? Si la tierra se mantiene fuera de uso, la gente debe moverse más y más lejos, comiendo el hábitat que necesitan otros seres vivos, ¿es este buen uso de la tierra? ¿Será nuestro deseo que todos puedan vivir cerca de su trabajo? ¿Será nuestro deseo que todos tengan acceso a una casa con el salario que se logra en una economía dada?

Si queremos que la tierra sea accesible para todos, y no solo para los primeros que llegaron allí y asumieron posesión, hay un instrumento para lograr precisamente eso.

La tierra es única. No puede ser producida o destruida, únicamente modificada. Sin embargo, no podemos vivir sin ella. La tierra no tiene costo de producción, pero el acceso seguro a ella es esencial para colocar nuestras mejoras en ella. Hay que hacer una distinción muy importante entre la tierra y las mejoras.

La tierra es dada por Dios; Las mejoras son un producto humano. Las estructuras tributarias actuales imponen la mayoría de los impuestos a la producción humana. Pero es el valor de la tierra que es producida por la comunidad. Si esta estructura impositiva se revirtiera, donde el esfuerzo humano está sujeto a impuestos y los propietarios de las tierras huyen con el incremento no ganado, veríamos algunos cambios muy positivos.

Los impuestos sobre la producción encarecen todo. Hay muchos impuestos sobre la producción, desde mantener el stock en almacenamiento hasta transportarlo hasta la comercialización. Esto significa que no solo se reduce su salario sino que también se reduce lo que puede comprar con él. Los economistas llaman a esto peso muerto. Por otro lado, un impuesto sobre la tierra no se puede transferir al consumidor, por lo tanto, no aumenta el costo. Un impuesto a la tierra también desalienta aferrarse a la tierra con la esperanza de una mejor negociación en el futuro.  Especulación en valores territoriales es una apuesta sobre el desarrollo futuro de la comunidad y la provisión de más beneficios para esa propiedad, por lo que compradores estarán dispuestos a pagar más para recibir esas ventajas. La especulación en los valores de la tierra eleva el precio de la tierra, poniéndola fuera del alcance de la mayoría de los compradores.

La tierra es nuestra herencia, no para unos pocos elegidos sino para que todos podamos disfrutar y ser beneficiados. El valor de la tierra es producido por la comunidad y refleja las ventajas que ofrece esa comunidad. Si se reconoce que el valor de la tierra le pertenece a la comunidad, es recaudada  y reinvertida en la comunidad, el uso de la tierra cambiaría dramáticamente. El trabajador tendría un mayor poder de compra, la tierra sería más accesible, el uno por ciento tendría que ir a trabajar y caminar hacia el trabajo sería la norma.